Nadie dijo que fuera a ser fácil. Las buenas sensaciones obtenidas durante la pretemporada invitaban al optimismo, pero la competición oficial es harina de otro costal. Las fuerzas se igualan, los nervios afloran, cada posesión pesa un poco más y los partidos, inevitablemente, se complican.
Y es que esto es la Primera FEB. Una competición que cada año eleva su nivel y que, un curso más, promete emociones y sorpresas jornada tras jornada. Con esa premisa saltó Grupo Alega Cantabria a la pista del Vicente Trueba. Con nervios, sí, pero también con la ilusión propia de quien empieza un nuevo camino y sabiendo que enfrente esperaba un Bàsquet Menorca dirigido nuevamente por Javi Zamora y con un viejo conocido de la casa al mando de las operaciones: Hansel Atencia.
Precisamente el colombiano acabaría convirtiéndose en uno de los grandes quebraderos de cabeza de los cántabros. Atencia fue creciendo con el paso de los minutos hasta firmar 18 puntos, los mismos que Kyle Greeley, en un encuentro que desde prácticamente el salto inicial dejó claro por dónde iban a ir los tiros: juego bronco, ritmo contenido, posesiones largas y mucha, mucha defensa.
Justo el escenario que Grupo Alega Cantabria debía evitar.
El equipo de Lolo Encinas había demostrado durante la preparación que se siente cómodo cuando puede correr, acelerar después de recuperación y convertir el partido en un intercambio de golpes. Menorca tenía otros planes. Y durante muchos minutos fue capaz de llevar el encuentro exactamente al terreno que quería.
Greeley abrió el marcador y los baleares enseñaron pronto los dientes en defensa. Seoane estrenó a los locales y Nwogbo igualó desde el tiro libre antes de que el partido se convirtiera en un constante tira y afloja. Nadie conseguía escaparse. Cada canasta encontraba respuesta y el contacto comenzaba a ganar protagonismo.
Menorca consiguió abrir la primera pequeña brecha con el 14-18, obligando a Encinas a parar el encuentro. La reacción llegó de la mano de Lapornik y Murphy, aunque los visitantes consiguieron conservar una mínima renta al término de los primeros diez minutos: 18-20.
El guion no cambió demasiado en el segundo cuarto. Grupo Alega elevó su intensidad defensiva y comenzó a encontrar algo más de oxígeno desde el perímetro. Ferrando y Samu Rodríguez conectaron dos triples prácticamente consecutivos y Murphy culminó el parcial para colocar a los locales cuatro arriba, 27-23.
Parecía por momentos que los cántabros podían empezar a imponer su ritmo, pero Menorca se negó a abandonar el pulso. Atencia empezó a ganar protagonismo, Greeley siguió produciendo y el marcador volvió a estrecharse hasta el 32-32.
Los de Encinas encontraron entonces en el tiro exterior una de sus principales vías de escape. Jenkins respondió a un triple de Marc Martí y el partido llegó al descanso exactamente como había comenzado: sin dueño. Un ajustadísimo 38-37 mandaba a ambos equipos a vestuarios.
La reanudación trajo consigo algunos de los minutos más acelerados de la tarde, aunque no necesariamente los más fluidos. Pérdidas, contactos y defensas llevadas al límite marcaron el inicio del tercer periodo. Lapornik castigó desde el perímetro y Samu Rodríguez hizo lo propio poco después para permitir a Grupo Alega mantener pequeñas ventajas. Pero cada intento de ruptura encontraba respuesta.
Leveque se hacía grande cerca del aro y Atencia volvía a aparecer desde el triple. Menorca no solo resistía sino que, poco a poco, volvió a llevar el encuentro a su terreno.
Con el 49-52, Lolo Encinas tuvo que detener de nuevo el partido. La defensa local consiguió frenar durante unos minutos la anotación visitante y Jenkins permitió reducir daños, pero los baleares alcanzaron el último cuarto por delante: 52-54.
Diez minutos. Eso separaba a Grupo Alega de comenzar la temporada con victoria o hacerlo con derrota. Y el Trueba lo sabía. Ferrando incendió las gradas nada más comenzar el cuarto con un triple que volteó el marcador. Jenkins amplió después la renta local y obligó a Zamora a detener el encuentro.
Pero tampoco entonces se rompió Menorca. Solá respondió desde los 6,75 y el choque volvió a quedar atrapado en esa dinámica de máxima igualdad que lo había acompañado durante toda la tarde. El marcador reflejaba 58-58 y, poco después, 62-62 cuando únicamente restaban 2:28 para el final.
Había llegado el momento de los detalles. El momento en el que un rebote, una pérdida o un tiro libre podía decidir cuarenta minutos de baloncesto. Y ahí apareció Lotanna Nwogbo.
El interior cántabro se hizo fuerte cuando más quemaba el balón y dos acciones suyas permitieron a Grupo Alega coger aire. Un tiro libre de Wintering terminó colocando el 67-62 a falta de apenas medio minuto. Por primera vez en mucho tiempo, la victoria parecía realmente cerca.
Solo parecía. Porque Hansel Atencia todavía tenía algo que decir. El exjugador cántabro asumió la responsabilidad desde la línea de personal mientras el cronómetro se consumía. Los errores de Wintering en el otro aro devolvieron la vida a Menorca y el 67-66, a apenas unos segundos del final, convirtió el Vicente Trueba en una olla a presión.
Lapornik recibió la falta y no le tembló el pulso. Dos tiros libres dentro. 69-66. Todavía quedaba una última posesión. Atencia volvió a visitar la línea y los visitantes intentaron buscar una última opción desesperada. El base terminó anotando para colocar el 69-68, pero ya no quedaba tiempo para más.
Bocina.
Victoria.
Y suspiro colectivo en el Vicente Trueba.
Grupo Alega Cantabria estrenaba así la temporada con un triunfo de esos que quizá no sean los más bonitos, pero que también cuentan. Y mucho Porque cuando no puedes correr, cuando el rival consigue incomodarte, cuando el partido se vuelve espeso y cuando las cosas no salen como estaban dibujadas, también hay que saber ganar.
Samu Rodríguez y Miha Lapornik terminaron como máximos anotadores locales con 14 puntos, mientras que Nwogbo añadió 10. Al otro lado, Greeley y Atencia se fueron hasta los 18 tantos cada uno. El 69-68 final resumió mejor que cualquier otra estadística lo sucedido durante cuarenta minutos: igualdad absoluta hasta el último suspiro.
Primera jornada. Primera victoria.
Y también primera advertencia de lo que espera durante los próximos meses.
Nadie dijo que fuera a ser fácil.
Esto es la Primera FEB.
Y es que esto es la Primera FEB. Una competición que cada año eleva su nivel y que, un curso más, promete emociones y sorpresas jornada tras jornada. Con esa premisa saltó Grupo Alega Cantabria a la pista del Vicente Trueba. Con nervios, sí, pero también con la ilusión propia de quien empieza un nuevo camino y sabiendo que enfrente esperaba un Bàsquet Menorca dirigido nuevamente por Javi Zamora y con un viejo conocido de la casa al mando de las operaciones: Hansel Atencia.
Precisamente el colombiano acabaría convirtiéndose en uno de los grandes quebraderos de cabeza de los cántabros. Atencia fue creciendo con el paso de los minutos hasta firmar 18 puntos, los mismos que Kyle Greeley, en un encuentro que desde prácticamente el salto inicial dejó claro por dónde iban a ir los tiros: juego bronco, ritmo contenido, posesiones largas y mucha, mucha defensa.
Justo el escenario que Grupo Alega Cantabria debía evitar.
El equipo de Lolo Encinas había demostrado durante la preparación que se siente cómodo cuando puede correr, acelerar después de recuperación y convertir el partido en un intercambio de golpes. Menorca tenía otros planes. Y durante muchos minutos fue capaz de llevar el encuentro exactamente al terreno que quería.
Greeley abrió el marcador y los baleares enseñaron pronto los dientes en defensa. Wintering estrenó a los locales y Nwogbo igualó desde el tiro libre antes de que el partido se convirtiera en un constante tira y afloja. Nadie conseguía escaparse. Cada canasta encontraba respuesta y el contacto comenzaba a ganar protagonismo.
Menorca consiguió abrir la primera pequeña brecha con el 14-18, obligando a Encinas a parar el encuentro. La reacción llegó de la mano de Lapornik y Murphy, aunque los visitantes consiguieron conservar una mínima renta al término de los primeros diez minutos: 18-20.
El guion no cambió demasiado en el segundo cuarto.
Grupo Alega elevó su intensidad defensiva y comenzó a encontrar algo más de oxígeno desde el perímetro. Ferrando y Samu Rodríguez conectaron dos triples prácticamente consecutivos y Murphy culminó el parcial para colocar a los locales cuatro arriba, 27-23.
Parecía por momentos que los cántabros podían empezar a imponer su ritmo, pero Menorca se negó a abandonar el pulso. Atencia empezó a ganar protagonismo, Greeley siguió produciendo y el marcador volvió a estrecharse hasta el 32-32.
Los de Encinas encontraron entonces en el tiro exterior una de sus principales vías de escape. Jenkins respondió a un triple de Marc Martí y el partido llegó al descanso exactamente como había comenzado: sin dueño. Un ajustadísimo 38-37 mandaba a ambos equipos a vestuarios.
La reanudación trajo consigo algunos de los minutos más acelerados de la tarde, aunque no necesariamente los más fluidos. Pérdidas, contactos y defensas llevadas al límite marcaron el inicio del tercer periodo.
Lapornik castigó desde el perímetro y Samu Rodríguez hizo lo propio poco después para permitir a Grupo Alega mantener pequeñas ventajas. Pero cada intento de ruptura encontraba respuesta.
Leveque se hacía grande cerca del aro y Atencia volvía a aparecer desde el triple. Menorca no solo resistía sino que, poco a poco, volvió a llevar el encuentro a su terreno.
Con el 49-52, Lolo Encinas tuvo que detener el partido. La defensa local consiguió frenar durante unos minutos la anotación visitante y Jenkins permitió reducir daños, pero los baleares alcanzaron el último cuarto por delante: 52-54.
Diez minutos.
Eso separaba a Grupo Alega de comenzar la temporada con victoria o hacerlo con derrota.
Y el Trueba lo sabía.
Ferrando incendió las gradas nada más comenzar el cuarto con un triple lejano que volteó el marcador. Jenkins amplió después la renta local y obligó a Zamora a detener el encuentro.
Pero tampoco entonces se rompió Menorca.
Sola respondió desde los 6,75 y el choque volvió a quedar atrapado en esa dinámica de máxima igualdad que lo había acompañado durante toda la tarde. El marcador reflejaba 58-58 y, poco después, 62-62 cuando únicamente restaban 2:28 para el final.
Había llegado el momento de los detalles.
El momento en el que un rebote, una pérdida o un tiro libre podía decidir cuarenta minutos de baloncesto.
Y ahí apareció Lotanna Nwogbo.
El interior cántabro se hizo fuerte cuando más quemaba el balón y dos acciones suyas permitieron a Grupo Alega coger aire. Un tiro libre de Wintering terminó colocando el 67-62 a falta de apenas medio minuto. Por primera vez en mucho tiempo, la victoria parecía realmente cerca.
Solo parecía.
Porque Hansel Atencia todavía tenía algo que decir.
El exjugador cántabro asumió la responsabilidad desde la línea de personal mientras el cronómetro se consumía. Los errores de Wintering en el otro aro devolvieron la vida a Menorca y el 67-66, a apenas unos segundos del final, convirtió el Vicente Trueba en una olla a presión.
Lapornik recibió la falta y no le tembló el pulso. Dos tiros libres dentro. 69-66.
Todavía quedaba una última posesión.
Atencia volvió a visitar la línea y los visitantes intentaron buscar una última opción desesperada. El base terminó anotando para colocar el 69-68, pero ya no quedaba tiempo para más.
Bocina.
Victoria.
Y suspiro colectivo en el Vicente Trueba.
Grupo Alega Cantabria estrenaba así la temporada con un triunfo de esos que quizá no sean los más bonitos, pero que también cuentan. Y mucho.
Porque cuando no puedes correr, cuando el rival consigue incomodarte, cuando el partido se vuelve espeso y cuando las cosas no salen como estaban dibujadas, también hay que saber ganar.
Samu Rodríguez y Miha Lapornik terminaron como máximos anotadores locales con 14 puntos, mientras que Nwogbo añadió 10. Al otro lado, Greeley y Atencia se fueron hasta los 18 tantos cada uno. El 69-68 final resumió mejor que cualquier otra estadística lo sucedido durante cuarenta minutos: igualdad absoluta hasta el último suspiro.
Primera jornada. Primera victoria.
Y también primera advertencia de lo que espera durante los próximos meses.
Nadie dijo que fuera a ser fácil.
Esto es la Primera FEB.
FICHA TÉCNICA
Grupo Alega Cantabria, 69: Jenkins (9), Wintering (6), Samu Rodríguez (14), Seoane (2), Nwogbo (10) —cinco inicial—; Murphy (5), G. Martínez (0), Ferrando (6), Alderete (0), Ostojic (1), Menéndez (2) y Lapornik (14).
Bàsquet Menorca, 68: Greeley (18), Figueras (4), Kejval (2), Marc Martí (10), Sola (4) —cinco inicial—; Dike (0), Hansel Atencia (18), García (0), Ordóñez (4), Leveque (6), Haaland (2) y Cvetkovic (0).
Parciales: 18-20, 20-17, 14-17 y 17-14.
Árbitros: Asier Quintas, Pablo Rodríguez y Pol Guadalajara. Sin eliminados.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la primera jornada de Primera FEB, disputado en el pabellón Vicente Trueba de Torrelavega ante 1.550 espectadores.